Tipos de Violencia de Género


Como define la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género “La Violencia de Género no es un problema que afecte al ámbito privado. Al contrario, se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión". Es desde este momento cuando esta violencia se convierte en un problema que engloba a toda la sociedad desde un punto de vista educativo, sanitario, institucional, publicitario, judicial y policial.

Además de proteger a las mujeres que sufren algún tipo de Violencia de Género, esta ley contempla la protección de aquellos menores que se encuentren dentro del entorno familiar, víctimas directas o indirectas de esta violencia.

5 Tipos de Violencia de Género

Las Naciones Unidas definen la violencia contra la mujer como "todo acto de Violencia de Género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada".

Violencia psicológica:

Es aquella violencia verbal o emocional que tiene la intención de herir, humillar, despreciar o vejar a la mujer desvalorizándola a través de cualquier método ya sean amenazas, insultos, sumisión, coerción, limitándole su libertad individual, aislándole o culpabilizándola, ejercida por su pareja o expareja sin necesidad de convivencia.

Sin ningún tipo de duda, este tipo de violencia es la más difícil de demostrar, ya que no deja ningún tipo de marca física. Sin embargo, los daños de la violencia psicológica pueden ser incluso mayores que los de la violencia física y pueden desembocar en graves depresiones y total dependencia de la mujer hacia el hombre, anulando por completo su total capacidad.

Violencia física

Se considera violencia física todo acto que involucre fuerza contra el cuerpo de una mujer como puedan ser golpes, empujones, patadas, bofetadas o heridas por arma de fuego o arma blanca, produciéndole a ésta daño o lesión física por parte de su pareja o expareja aún sin convivencia.

La violencia física es la que todo el mundo puede visualizar rápidamente y es aquella que los medios de comunicación han dado una mayor difusión desde hace ya un tiempo, olvidando por completo el resto. Este tipo de violencia tiene unas consecuencias terribles para quien la sufre ya que pone en peligro su integridad física que, en muchos de los casos, puede incluso costarle la vida.

Violencia sexual

Este tipo de violencia se ejerce tanto de forma física como psicológica mediante presiones que pretenden imponer una relación sexual forzada por el agresor y, por tanto, no deseada por parte de la mujer, independientemente de que el agresor guarde o no relación conyugal, de pareja, afectiva o de parentesco con la víctima.

Algunas fuentes consideran la violencia sexual como parte de la violencia física, no obstante se distingue de esta porque el objeto principal es la libertad sexual de la mujer y no tanto la física.

También se pueden considerar como tipos de Violencia de Género la violencia económica que se da cuando se priva de forma intencionada y legalmente no justificada de los recursos necesarios para el bienestar físico y psicológico de la mujer y sus hijas/os, cuando se trata de los recursos compartidos en el ámbito familiar o de pareja. Por tanto, se entiende que el agresor se pueda quedar con el dinero que pueda ganar su mujer o le impide acceder a un trabajo para depender directamente de él mismo.

Violencia religiosa o espiritual

El maltratador impide a la mujer practicar sus creencias religiosas, se mofa de ellas. Puede incluso que si el maltratador es de diferente religión, obligue a la mujer a convertirse y practicar la religión del maltratador.

Algunas fuentes señalan incluso más tipos de violencia como la social en la que el agresor aísla a la víctima de la sociedad y sus círculos de confianza, ambiental que consiste en tirar o romper bienes que le pertenezcan a la mujer y patrimonial en el que el agresor no es que sólo le quite el dinero a la mujer (que ella misma ha ganado), sino que vende objetos de valor de ella o se los esconde. Aquí también se incluye documentos personales como DNI o Pasaporte que impiden que la mujer se mueva con total normalidad.

El ciclo de la Violencia de Género incluye 3 fases definidas:

Fase 1. Acumulación de tensión. Se da cuando empiezan aumentar los conflictos entre la pareja. El agresor empieza a acumular tensión y ser cada vez más agresivo en sus contestaciones y reacciones.

Fase 2. Explosión de la Violencia. Es cuando estalla la violencia y se producen las agresiones verbales, psicológicas y/o de carácter físico y sexual hacia la mujer y/o sus hijos.

Fase 3. Arrepentimiento. Esta fase también se le llama de Luna de Miel. Es cuando el agresor se arrepiente por lo que ha hecho y pide perdón excusando y justificando sus actos. Empieza a ser cariñoso y dulce, hace regalos y promesas de cambio. La víctima concede al agresor otra oportunidad ya que cree que estos episodios no se volverán a repetir y creer firmemente en un cambio de él.

No dudes en ponerte en contacto con AFAVIR u otra institución si has identificado o sufrido cualquier tipo de violencia que se ha ido detallando. Échale un vistazo a nuestra guía sobre Violencia de Género, el perfil del maltratador y características de la mujer maltratada.