Prevención y Guía sobre la Violencia de Género


En el año 1980 la II Conferencia Mundial sobre las Mujeres organizada por Naciones Unidas reconoció que “la Violencia de Género es el crimen encubierto más frecuente del mundo”. Este tipo de violencia como detallamos en la página tipos de Violencia de Género, engloba principalmente 3: violencia psicológica, física y sexual, aunque también son Violencia de Género, la patrimonial, económica, la religiosa o espiritual. Es muy importante que si detectas, por mínimo que sea, cualquier tipo de agresión que se ejerza sobre ti salgas cuanto antes de este tipo de relación, recuerda que aunque te lo parezca, no estás sola.

Si tu pareja o ex pareja te habla mal, te humilla, te insulta, te controla, te critica o incluso te golpea, no lo dudes, estás sufriendo maltrato. Está claro que no es una situación fácil ya que hay sentimientos de por medio, pero no hay que olvidar que la Violencia de Género es cíclica y se va repitiendo. Empieza por la acumulación de tensión y rabia por parte del agresor, luego estalla la violencia y, por último, llega el arrepentimiento.

A la mínima ocasión que se detecte cualquier indicio de Violencia de Género es importante que se denuncie. A continuación detallamos un plan de seguridad y prevención en caso de haber sufrido o estar sufriendo cualquier tipo de agresión.

Prevención sobre Violencia de Género

En las actividades cotidianas:

No te pongas en contacto con el agresor. Es posible que él intente saber de ti, te pida que vuelvas con él e incluso te muestre arrepentimiento, pero tienes que mirar por ti y, si tienes hijos/as, por ellos también y rehacer tu vida lo antes posible. Llama inmediatamente a la policía si el agresor intenta ponerse en contacto contigo.

No le invites a ir a tu casa. Es muy peligroso encontrarte con tu agresor en un espacio privado sin gente alrededor. Lo que ha sido una agresión verbal o física se puede tornar en algo mucho peor poniendo seriamente en peligro tu vida. Esto implica también no abrir la puerta del portero automático de tu casa sin saber antes quién es la persona que llama.

Evita ir a sitios frecuentados por amigos del agresor. Es posible que te encuentres con tu agresor en estos sitios, por lo tanto es mejor evitarlos y evitar una posible situación de conflicto.

Cambia con frecuencia el horario y recorrido de tus rutinas diarias. Es importante que intercales nuevas rutas para ir por ejemplo a tu trabajo ya que así pondrás más difícil un posible control por parte de tu agresor.

Cambia de número de teléfono. Cambiando tanto de número de teléfono de móvil como de casa y sabiendo a quién le das el nuevo número, evitarás que el agresor se ponga contigo tan fácilmente.

Cuéntale tu situación a alguien de confianza. Haz que otras personas sepan de tu situación, habla con tus familiares, amigos o con el responsable de tu sección de tu trabajo sobre lo que te está pasando, que estén en preaviso por cualquier incidente que pueda suceder con tu agresor.

Si llevas a los niños al colegio, vigila la entrada y salida sin perderlos de vista. Vigila las entradas por si pudieras vivir una situación de peligro y tomar así una decisión rápida.

Lleva siempre una copia de la orden judicial de alejamiento y/o protección. Si te conceden una orden de alejamiento y/o protección llévala en todo momento. Además, tienes también derecho a solicitar un dispositivo de tele asistencia que debes de llevar contigo en todo momento y activarlo si te vieras en peligro, contactando así con los servicios de asistencia. También, lleva contigo siempre el DNI, libro de familia y denuncias previas.

Si crees que tu pareja o ex pareja te va a agredir:

Si estás en casa abre las puertas y ventanas y pide auxilio. Intenta que otra gente se percate de la situación que estás sufriendo para que puedan intervenir y así llamar a la policía o ahuyentar al agresor.

Si estás en la cocina sal de ella. No olvides que en la cocina hay objetos punzantes muy peligrosos por lo que hay que salir de ella lo antes posible.

Invéntate un lenguaje de signos o señales. Este tipo de lenguaje te ayudará para comunicar a tus hijos/as que es momento de salir de casa e ir a casa de un vecino/a de confianza y desde allí llamar a la policía.

Si el peligro es inminente, trata de salir de la casa. Ante una situación más tensa y acalorada de lo normal, sal de tu casa por lo que pueda pasar llevándote contigo a tus hijos. Si has salido de casa de forma precipitada sin llevarte a tus hijos, solicita al juzgado una orden de protección. Así se determinará de forma inmediata la guarda y custodia de los menores.

Refúgiate en casa de los vecinos. Si has tenido que salir de casa de forma inminente, refúgiate en casa de tus vecinos o algún amigo/a para poder tranquilizarte y pensar en las acciones que vas a llevar a cabo.

Si el peligro de agresión es en la calle, refúgiate donde haya gente. La gente hace efecto disuasorio por lo que por lo general, si pides ayuda a la gente estos responderán y el agresor huirá.

Llama a la policía. Cuando tengas un pequeño momento llama a la policía nacional, local, guardia civil o el 112. Ellos sabrán qué hacer y te protegerán en todo momento.

Si la agresión se está produciendo o acaba de producirse:

No dejes de gritar y pedir auxilio. Estas advertencias alertarán a la gente que pueda estar por los alrededores y así puedan llamar a la policía.

Protégete la cara y la cabeza. Si te están agrediendo y no puedes escapar del lugar donde estés, protégete la cara y la cabeza con las manos y los brazos.

Busca protección en casa de algún vecino. Siempre tienes que intentar escaparte de la agresión y dirigirte o bien a la calle donde haya más gente o bien a casa de algún vecino/a o amigo/a que pueda socorrerte.

Intenta buscar algún testigo que te haya oído. Es muy posible que algunos testigos hayan presenciado el momento de la agresión o te hayan oído tus gritos, búscalos ya que son parte importante cuando vayas a denunciar a la policía y en posible juicio.

Acude a un centro médico y solicita un parte de lesiones. Los médicos deben de tener constancia de todas las marcas que el agresor te haya provocado. Un parte de lesiones será una prueba fundamental y valiosa a la hora de denunciar a tu agresor y en un posible juicio.

Conserva todas las pruebas de la agresión. Debes de conservar todas las pruebas que den crédito a que has sido víctima de una agresión como pueden ser la ropa rota provocada por las lesiones sufridas, manchas de sangre, utensilios que el agresor haya podido utilizar, objetos destrozados en la agresión, etc. Todas estas pruebas servirán de cara a la denuncia y posterior juicio.

Llama a la policía. Denuncia la agresión dirigiéndote a la comisaría más cercana. Si no puedes, llama desde el teléfono que tengas más cerca y da tu nombre y dirección donde te encuentras y pide ayuda.

Los teléfonos de emergencia son:

Policia Nacional: 091
Policia Local: 092
Guardia Civil: 062
Emergencias: 112

No olvides que tienes derechos y que la ley te protege. Si necesitas ayuda llama al 016, que presta un servicio de atención las 24h todos los días del año sobre cualquier consulta de Violencia de Género. Si necesitas ayuda psicológica o asesoramiento jurídico te atenderán de forma inmediata. La llamada es gratuita, no deja rastro y no sale reflejada en el recibo mensual telefónico.

Este teléfono está desde el año 2007 para que las mujeres víctimas de la Violencia de Género puedan utilizarlo si necesitan ser asesoradas profesionalmente para saber qué hacer en caso de maltrato, para saber qué pasos legales debe de tomar o para buscar ayuda psicológica.

Además de estos números, ponte en contacto con AFAVIR a través del correo afavir@afavir.org o el número de teléfono 627070723 y nosotros te ayudaremos y orientaremos en todo lo que necesites.